Fue el día 27 de Febrero de este año, mi novio y yo habíamos quedado en vernos a las 2 de la tarde, sin embargo el tardo un tanto más en llegar.
Como era lógico yo estaba molesta por su retraso de 2 horas, así es que cuando llegó a mi casa y abrí la puerta. El estaba ahí parado con cara de pena y un girasol enorme, en ese momento sólo pensé, ¡ja! Me quiere en contentar con una flor, ¡¿como es eso?!
Sin embargo, lo note muy sereno y tomo de muy buen modo mi molestia, ¡increible! No iba a rebatir mi enojo, pero en fin pensé, esto está muy raro esperemos a ver qué pasa.
Cabe mencionar que días antes habíamos platicado de la idea de formar una familia, ya saben que si soy yo la persona con la que quieres pasar toda la vida y que si eres tu el amor de mi vida y así.
Yo se lo había platicado a mi mejor amigo y a mi mejor amiga y ambos me dijeron: "no te desesperes, sólo déjate llevar y dale chance de que te sorprenda". Lo que yo no sabía es que mi amigo ya sabía que mi novio estaba por darme mi anillo de compromiso.
Así es que recordando a mis amigos, sólo me deje llevar y decidí dejar el enojo a un lado y pasar el día de manera agradable, así es que nos fuimos a pasear y justo a la hora de haber llegado a mi casa y haberme dado el girasol, me dijo: "espérame, ahorita vengo", y fue corriendo al carro; yo me quede sorprendida y ahí parada en medio de la gente, cuando regreso traía una rosa en la mano, cuando me la dió sólo dijo: toma, esta bonita, ¿verdad?. Honestamente me quede muy sacada de onda porque él sabe que no me gusta que me regalen flores; pero como todo estaba muy raro no dije nada.
Después de eso me dijo: "en una hora me avisas, ¿ok?" Yo empezaba a intuir que algo extraño sucedía, mi mente vagaba entre mil pensamientos, tratando de resolver el misterio, pero al mismo tiempo trataba de controlarme y no dejarme llevar por la incertidumbre, y pensé: "si quiere darme flores pues vamos a disfrutar el detalle.
A la hora, como él me había dicho, le avise y nuevamente me dijo: "esperame un momento y me volví a quedar parada en medio de la gente. Yo pensé, ¿otra rosa?, ¿será?, no , tal vez un muñeco de peluche o algo así. Cuando regreso traía nuevamente una rosa. Mi inquietud empezaba a crecer.
A la siguiente hora, sucedió lo mismo, me dejó ahí parada, fue corriendo al carro y regreso con una rosa. Para la cuarta rosa yo ya estaba súper intrigada por lo que estaba pasando, así es que le pregunte: "¿que tramas?, ya me estoy poniendo nerviosa, a lo que él respondió: "te prometo que antes de que termine el día te enteraras", "juro que te va a gustar".
Es interesante mencionar que no soy muy fan de las sorpresas, y además la incertidumbre me mata. Pero bueno, una parte de mi pensaba que podía tratarse de ese anillo tan esperado, aunque otra parte, la parte de la mesura, decía clama no marques expectativas que tal sino es eso y te sientes frustrada. Entonces como pueden imaginarse estaba complicada la cosa, pero definitivamente era esa cosquillita en la panza que se siente padre.
Por la noche fuimos al bar de un amigo para festejar su cumpleaños; yo llegue con las rosas que ya me había entregado y el siguió dándome una rosa cada hora; yo le platique a mi amiga lo que pasaba y me dijo: "te entiendo amiga, sólo déjate llevar, aunque no te de el anillo el detalle ha sido padre, ¿no crees?".
Aunque ella también estaba nerviosa, porque realmente mi novio estaba actuando bastante extraño.
Pasaban las horas y yo veía que cada vez se acercaba el final del día y seguía sin saber nada, trataba de distraer mi mente. Pero mi novio actuaba de manera muy rara, salió una vez más al auto con mi mejor amigo y regresaron, mi novio con otra rosa y mi amigo como si nada.
El bar de mi amigo es un karaoke, por lo tanto, hay muchas televisiones, entonces, cuando llego el turno de nuestra mesa para cantar mi novio se levanto de la mesa y me dijo mira la televisión, entonces, empezó a proyectarse un video.
Al principio el video no quiso reproducirse correctamente, ya sabes cómo es la tecnología cuando quieres que todo salga perfecto, jiji. Mi novio estaba súper nervioso y mi amigo corría hacia afuera del bar y regresaba y yo no entendía nada, fueron unos minutos muy tensos, pues mi mente cada vez se enfocaba más en la idea de que esa preopuesta tan esperada por fin llegaría.
Después de unos minutos de no saber que pasaba, empezó a proyectarse un video, aparecía desde la primera foto que me tomó cuando recién nos conocimos y después venían varias fotos mías, cada foto tenía sentimientos muy hermosos, de esos que normalmente no dicen los hombres (y menos ante tanta gente).
Luego seguían fotos de él, como presentándonos a cada quién, lo que hacemos, lo que nos gusta y así. Luego puso fotos de los dos, de cada una de esas aventuras que hemos compartido a lo largo de casi 3 años.
Te imaginas que la emoción era demasiada, las manos me sudaban, en el estomago todo eran maripositas, sonreía con una de esas sonrisas que son imposibles de quitar, no podía quitar la vista de ese video. Además toda la gente gritaba, suspiraba; como que todo mundo imaginaba en que podía terminar ese video.
Cabe mencionar que mi novio es muy extremo y le encantan las emociones fuertes, con el he conocido y experimentado cosas que nunca había vivido, para dar un ejemplo, con el fuí a los rápidos de Veracruz, lo acompañe a tirarse en paracaídas, conciertos, en fin cosas así.
Regresando al video, en un momento de la proyección decía que yo era su compañera de aventuras y locuras, que algunas eran más de él que mías, pero que por eso ahora... Me invitaba a vivir la aventura más grande de nuestras vidas, y después de muchos gritos, en el video aparecía la pregunta tan esperada:¿Te quieres casar conmigo" y después varias opciones "si o si o si o si".
Cuando yo voltee a verlo él ya estaba de rodillas frente a mi con un pequeño ramo de rosas y en medio un preciosísimo anillo de compromiso, toda la gente aplaudía y gritaba. Y entonces entre todos los gritos de beso, beso, me puso el anillo y nos abrazamos muy fuerte. Pobre, cuando lo abrace temblaba como gelatina, y estaba muy nervioso.
La verdad es que me sentí muy contenta, no dejaba de sonreír y todo me parecía un sueño. Siempre había soñado que cuando me pidieran matrimonio iba a ser de una forma muy especial, pero esto supero todos mis sueños.
Todos mis amigos gritaban y nos abrazaban, llorrábamos de felicidad y todo estaba muy emotivo. En las mesas contiguas la gente cantaba canciones dedicadas a nosotros, los novios.
Yo no podía creer que todo eso tan bello y hermoso fuera realidad, porque además mi novio es muy tímido, pero esto me enseño que cuando existe amor del bueno, todo es posible. Él me hizo el regalo más hermoso que jamás nadie me haya dado, además si les contara la historia de nuestro amor, es como para escribir una novela de esas rosas con las que lloras en el final feliz.
Cuando paso el momento más crítico, me entere que varias personas en el bar estab an de acuerdo con mi novio, pues él ya les había comentado algo y pues como nos conocen muy bien, todo mundo lo ayudo.
Al día de hoy estamos organizando nuestra boda y cada día que pasa confirmo que no pudo llegar a mi vida una mejor persona que él.
Mónica Paulina.
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